Nadie espera nada del nuevo Congreso. Los elegidos son la masa más mediocre que el Perú ha visto en los últimos años. Voleibolistas arribistas y oportunistas, que han hecho fortuna en el Congreso; comentaristas deportivos, representantes de minorías sexuales, inútiles en lo intelectual, hijitos de papá y gente que llega con su plata o vinculada al narcotráfico, pululan en este Congreso al lado de gente divertida y pintoresca como Vitocho García Belaúnde o gruñona y gritona como Mauricio Mulder o Javier Diez Canseco, acostumbrados a actuar, gritando, pero nunca hacen nada, son otorongos que no hacen daño.
Realmente es impresionante el bajo nivel de este Congreso. Nosotros no esperamos nada pues de la nada no se puede esperar nada. Perdón, sí esperamos algo, mediocridad, corrupción, viveza, lobistas, insultos, calabacitas, discursos penosos, etcétera, etcétera. En realidad dan pena.
Por eso ha hecho bien el periodismo en no tomar en cuenta a estos individuos. Ser congresista hoy es lo más parecido al insulto, pues qué persona con habilidades pues estar al lado de Gaby, el angelito de RBC, Beingolea, Lucianita, Kenji o Reggiardo, todos inútiles y mediocres a más no poder e incapaces de sostener una mínima conversación.
Pero eso es lo que se ha elegido, a tal punto que los nuevos otorongos han recibido ya su credencial.
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